No estás eligiendo mal… estás repitiendo lo que todavía no sanaste

A veces no es falta de claridad…
es una herida tomando decisiones por vos.

Hay decisiones que parecen equivocadas…

pero no lo son.

No porque estén bien,
sino porque no son nuevas.

Se sienten familiares.

Como si ya hubieras estado ahí antes.
Como si algo en vos reconociera ese lugar,
esa dinámica,
esa forma de doler.

Y eso tranquiliza.

Porque lo conocido,
aunque duela,
da una falsa sensación de control.

Entonces volvés.

No a la persona,
no a la situación…

volvés a la emoción.

A ese patrón silencioso
que se repite en distintas formas,
con distintos nombres,
pero con el mismo fondo.

Porque no elegís desde la claridad.

Elegís desde lo pendiente.

Desde lo que no fue comprendido,
desde lo que quedó abierto,
desde lo que en algún momento
te marcó más de lo que quisieras admitir.

Y el inconsciente no busca lo mejor.

Busca lo familiar.

Aunque eso signifique
volver a lugares que ya te rompieron.

Porque hay algo en vos
que todavía está intentando resolverlo.

Como si esta vez
pudiera ser distinto.

Como si esta vez
sí pudieras cambiar el final.

Pero no se trata de cambiar el final…

se trata de dejar de repetir la historia.

Y eso no se logra eligiendo mejor.

Se logra mirando más profundo.

Entendiendo qué parte tuya
sigue atada a lo que ya pasó.

Qué herida sigue tomando decisiones por vos
sin que te des cuenta.

Porque cuando sanás…

no elegís distinto por esfuerzo.

Elegís distinto
porque ya no sos el mismo.


Porque cuando sanás de verdad…
dejás de repetir lo que te dolía,
aunque todavía te resulte familiar.


Si esto te hizo ruido, quizás ya no te alcanza con seguir igual.

– No ves la realidad… ves lo que tu inconsciente proyecta en ella

– Hay cosas que ya entendiste… y por eso ya no podés volver

– No todo lo que te duele es por lo que está pasando ahora


Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

2 comentarios sobre “No estás eligiendo mal… estás repitiendo lo que todavía no sanaste

  1. Gracias por este texto tan profundo.

    Me hizo reflexionar sobre cómo muchas decisiones no provienen de la claridad, sino de viejos patrones emocionales que aún nos acompañan. Lo he experimentado personalmente: durante un tiempo, evité lugares relacionados con experiencias difíciles, hasta que comprendí que no era el lugar en sí, sino el recuerdo emocional asociado a él.

    Cuando decidí regresar conscientemente, me di cuenta de que lo que realmente cambia no es lo externo, sino nuestra perspectiva y nuestros sentimientos. Poco a poco, lo que antes era un detonante pierde su poder.

    Gracias por compartir esta inspiradora reflexión.

    Que tengas una semana tranquila y productiva.🙂🙏🏻✨🧚🏻‍♀️

    1. Si! Totalmente.
      Muchas veces tomamos decisiones, afrontamos, reaccionamos… Y un largo etcétera, desde fragmentos que quedaron instalados del pasado.
      Al final, es como decía Jung: «Hasta que no hagas consciente lo inconciente, este dirigirá tu vida, y tú lo llamarás destino».

      Un abrazo grande! Feliz semana para vos también 🌹✨

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