La verdad incómoda que empezaste a ver
Hay verdades que no alivian: incomodan.
No llegan como claridad inmediata, sino como una sensación persistente que ya no podés ignorar. A veces no es confusión… es empezar a ver lo que antes evitabas.
Hay verdades que no alivian: incomodan.
No llegan como claridad inmediata, sino como una sensación persistente que ya no podés ignorar. A veces no es confusión… es empezar a ver lo que antes evitabas.
A veces nada cambia afuera, pero algo adentro se desplaza en silencio. Seguís en los mismos lugares, con las mismas personas, pero ya no desde el mismo lugar. Y eso desorienta. Porque no es que todo esté mal… es que vos ya no sos el mismo.
Leer más Hay momentos en los que ya no encajás donde antes sí