¿Qué hiciste con esas cosas que guardaste,
por miedo a decirlas?
Te cuento…
se van hundiendo,
cavando hondo en el alma,
abriendo heridas
que, con el tiempo,
desgarran.
No hay dolor más cruel
que silenciarse a uno mismo.
Guardar en un cajón
eso que sentimos,
acostumbrarnos a callar,
a reprimir,
a enterrar todo
en la casa del olvido,
solo porque hay miedos
que nos atan las palabras.
Quizás…
esa sea la mejor terapia:
decirlo.
Que ni divanes,
ni libros con borres,
ni discusiones con quienes
no merecen.
Que ni peleas con tu mente,
ni duelos frente al espejo,
que ni complejos con el cuerpo,
ni el temblores al mirarse por dentro.
Tal vez sea eso…
la mejor terapia:
aprender a soltar
esas cosas que duermen
dentro de la cabeza.
Hacerse amigo de la almohada
cuando el silencio
abraza la consciencia…
Para que el corazón
deje de endurecerse,
y no crecer
como un rio frío,
por haber levantado paredes
entre uno y los otros,
que llenas de espinas
lastiman
cada intento
de aprender a quererse.
(A uno mismo o al resto)
Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

Que lindo! A veces me duele las personas que amo y no han encontrado la forma de expresar sus heridas, todo lo que han callado, a veces escribir ayuda a desahogar, pero más ayuda encontrar la forma con alguien que nos ame, que nos abrace, que no nos juzgue…hay que encontrar a ese alguien de todos los seres humanos que conocemos, porque llega el momento en que, como dices, nos consume todo lo que hemos callado y sentido!
Que lindo tu comentario y que placer leerte. Gracias por dedicarte el espacio para mis palabras. Un fuerte abrazo!
Gracias a ti por tomarte el tiempo de compartir tus letras llenas de sabiduría y una gran verdad.