No es que estés mal… es que estás sintiendo demasiado la vida
No todo lo que incomoda es un problema.
A veces, lo que pasa… es que estás sintiendo la vida con más profundidad de la que estabas acostumbrado.
No todo lo que incomoda es un problema.
A veces, lo que pasa… es que estás sintiendo la vida con más profundidad de la que estabas acostumbrado.
A veces nada cambia afuera, pero algo adentro se desplaza en silencio. Seguís en los mismos lugares, con las mismas personas, pero ya no desde el mismo lugar. Y eso desorienta. Porque no es que todo esté mal… es que vos ya no sos el mismo.
Leer más Hay momentos en los que ya no encajás donde antes sí