Una inyección de amor propio
para esos días donde el espejo
se ve borroso.
Para esos tiempos donde mirar para adentro
es mucho más complicado
porque se hace presente una oscuridad
que cegados, negamos ver.
Una inyección de amor propio
para esos días donde duele el alma,
el cuerpo,
el corazón,
los sentidos,
y nuestra mirada, ausente,
anuncia que, aunque suene trastavillado,
algunos días nos queremos,
pero otros tantos nos odiamos.
Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)
