A veces crecer no se siente como avanzar… se siente como perder certezas.
Hay momentos en los que algo cambia adentro tuyo…
y no sabés bien cuándo empezó.
De repente, lo que antes tolerabas te incomoda.
Lo que antes justificabas te hace ruido.
Lo que antes parecía normal… ahora te pesa.
Y entonces pensás que hay algo mal en vos
Pero no estás roto.
Estás despierto.
Hay una diferencia sutil, y brutal, entre vivir dormido y empezar a ver.
Cuando uno vive sin cuestionar, todo encaja:
las relaciones, los hábitos, las decisiones, incluso el propio dolor.
Pero cuando la conciencia se expande, ya no podés volver atrás.
Empezás a notar silencios que antes no escuchabas,
miradas que antes pasaban desapercibidas,
ausencias que antes sabías disimular.
Y eso incomoda.
Porque ver implica hacerse cargo.
Y hacerse cargo implica cambiar.
Por eso duele.
No porque estés peor…
sino porque ya no podés engañarte como antes.
Hay una etapa en la vida donde uno deja de adaptarse a todo
y empieza, casi sin querer, a elegirse.
Y eso rompe estructuras.
Relaciones que ya no resuenan,
lugares que ya no representan,
versiones de vos mismo que ya no podés sostener.
Y en ese proceso…
es normal sentirse perdido.
Pero no es pérdida.
Es transición.
No estás desarmándote…
estás dejando de ser lo que ya no sos.
«No siempre pesa la vida… a veces pesa existir”
“Hay cosas que ya sabés… pero todavía no querés aceptar”
“7 cosas que estás sintiendo… pero no estás diciendo”
Si esto te resonó, no lo ignores.
A veces, lo que más incomoda…
es lo que más verdad tiene.
👇
https://amorentreestrellas.com/
Y si sentís que esto puede ayudar a alguien más…
compartilo.
Nunca sabés quién está empezando a ver lo mismo que vos.
Ramiro M. Castro (Amor Entre Estrellas)

Hay un punto en el que ya no podés hacerte el distraído con lo que sentís…