No te cuesta soltar.
Te cuesta aceptar
que lo que esperabas…
ya no va a pasar.
Hay una parte tuya que ya lo sabe.
Que lo sintió.
Que lo vio en los detalles, en las ausencias, en lo que dejó de ser.
Pero hay otra…
que sigue esperando.
Esperando un mensaje.
Un cambio.
Una versión distinta de alguien que ya te mostró quién es.
Y en el medio de esas dos partes
aparecés vos…
agotado.
Porque no estás luchando contra lo que pasó.
Estás luchando contra lo que esperabas que pase.
Y eso es mucho más difícil de soltar.
Porque no soltás una persona.
Soltás una idea.
Una ilusión.
Una historia que te habías contado.
Y duele…
porque en esa historia
vos también eras distinto.
Si esto te hizo sentido, leé esto también:
– No es que no quieras… es que ya no te nace
– No todo lo que te duele se puede decir
– No te duele lo que pasó… te duele lo que entendiste después
Y decime…
¿seguís esperando algo que, en el fondo, sabés que ya terminó?
Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

No te cuesta soltar.
Te cuesta aceptar
que lo que esperabas…
ya no va a pasar.