5 señales de que no sanaste… solo aprendiste a convivir con lo que te dolía

No todo lo que parece calma… es sanación.

A veces solo aprendiste a no tocar lo que todavía duele.

Y eso no es lo mismo.


Hay heridas que no desaparecen.

Se silencian.

Se acomodan.

Se disfrazan de madurez.

Pero siguen ahí.

Esperando el momento exacto para volver a aparecer.

Estas son algunas señales de que no sanaste…
solo te adaptaste:

1: Dejaste de hablar de eso… pero no porque ya no duela
Sino porque te cansaste de explicarlo.
O porque nadie entendía.
O porque tocarlo te desordena.

El silencio no siempre es paz.

A veces es evitación.


2: Ya no reaccionás como antes… pero tampoco sentís igual
No explotás.
Pero tampoco conectás.

Te volviste más frío.
Más distante.
Más “controlado”.

Y lo confundiste con crecimiento.


3: Elegís mejor… pero desde el miedo
No repetís errores.
Pero tampoco te abrís del todo.

No es claridad.

Es protección.


No sanaste. Solo aprendiste a no lastimarte tanto.


4: Hay cosas que evitás… sin darte cuenta
Lugares.
Personas.
Conversaciones.

No porque no importen.

Sino porque algo en vos sabe
que si volvés ahí… algo se rompe.


5: Te convenciste de que “ya está”
Pero hay días…
momentos…
detalles mínimos…

que te devuelven exactamente al mismo lugar.

Y lo sentís.


No todo lo que duele se supera.
A veces solo se aprende a sostener.


Porque sanar no es dejar de sentir.

Es poder mirar eso que evitás…
sin tener que escapar.

Y quizás todavía no estás ahí.

Y está bien.

Pero no te mientas.


Hay cosas que no sanaron.

Solo aprendiste a convivir con ellas.


¿Cuál de estas sentís más real ahora mismo? Te leo en los comentarios!


Si este texto te resonó, te vas a encontrar a gusto con:

Hay una versión tuya que ya no existe… y todavía estás viviendo desde ahí

No es duda… es miedo a lo que implica decidir

7 formas en las que te estás mintiendo (y ya lo sabés)


Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

4 comentarios sobre “5 señales de que no sanaste… solo aprendiste a convivir con lo que te dolía

Deja un comentario