Entre lo que eras
y lo que sos…
todavía hay resistencia.

Entendiste todo.
Lo analizaste.
Lo pensaste.
Lo justificaste.
Y aun así…
seguís sintiendo lo mismo.
Porque entender no siempre libera.
A veces solo ordena el caos…
pero lo deja intacto.
Sabés por qué pasó.
Sabés qué falló.
Sabés incluso qué tendrías que hacer.
Pero no lo hacés.
Y no es falta de claridad.
Es otra cosa.
Es más profunda.
Más incómoda.
Porque hay una parte de vos
que no quiere soltar eso que ya entendió.
No por ignorancia.
Sino porque soltar implica moverte.
Implica perder una historia.
Implica aceptar que lo que imaginaste…
no va a ser.
Y eso duele más que cualquier confusión.
Entonces te quedás en el análisis.
En la explicación.
En el “ya sé lo que pasa”.
Como si entender fuera suficiente.
Pero no lo es.
Entender no te cambia… si seguís eligiendo lo mismo.
Y lo sabés.
Porque hay momentos en los que lo ves todo claro.
En los que no hay duda.
Y aun así… volvés.
Volvés a ese lugar.
A esa persona.
A esa versión tuya que ya no te hace bien.
No porque no puedas salir.
Sino porque todavía hay algo ahí
que no querés dejar ir.
No te falta claridad. Te sobra apego a lo que ya entendiste que no es para vos.
Y mientras sigas intentando resolverlo desde la cabeza…
vas a seguir atrapado en lo mismo.
Porque hay cosas que no se destraban pensando.
Se destraban decidiendo.
Y quizás ya entendiste todo.
Lo que falta…
es hacer algo con eso.
Si este texto te resonó, quizá también pueda gustarte:
5 señales de que no sanaste… solo aprendiste a convivir con lo que te dolía
Hay una versión tuya que ya no existe… y todavía estás viviendo desde ahí
Hay cosas que ya entendiste… y por eso ya no podés volver
Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

Gracias. Estoy leyendo tu blog
Gracias por leer! Es un placer enorme
Espero encontrarte por acá más seguido!
💫
Gracias por comentar!
¿Hay algo que ya entendiste… pero todavía no podés soltar?