No es que no te importe… es que ya no te afecta igual
No siempre es indiferencia.
A veces es que algo en vos cambió… y ya no te afecta igual.
No siempre es indiferencia.
A veces es que algo en vos cambió… y ya no te afecta igual.
No siempre es vacío.
A veces es el resultado de estar cambiando sin entender todavía en qué.
A veces no se trata de soltar algo,
sino de aceptar que ya no sos la persona que podía sostenerlo.
Hay conversaciones que nunca ocurrieron, pero que siguen repitiéndose en silencio.
Y aprender a convivir con lo que no tuvo cierre también forma parte de crecer.