No todo lo que te incomoda en tu vida
es porque esté mal.
No todo lo que te incomoda
es porque esté mal.
A veces, lo que duele
es seguir encajando en una vida
que ya no tiene tu forma.
Porque cambiaste.
Aunque no lo hayas dicho.
Aunque no lo hayas decidido del todo.
Aunque sigas haciendo lo mismo de siempre.
Cambiaste.
Y hay partes de tu vida
que quedaron atrás…
pero siguen ahí.
Esperándote.
Exigiéndote.
Pidiéndote que sigas siendo quien eras.
Y ahí aparece el desgaste.
Esa sensación de incomodidad constante.
De estar, pero no del todo.
De cumplir, pero sin sentir.
No es que estés mal.
Es que estás desfasado con tu propia vida.
Como si algo en vos hubiera avanzado…
y lo que te rodea se hubiera quedado quieto.
Entonces dudás.
Pensás que es una etapa.
Que es cansancio.
Que ya se te va a pasar.
Pero no.
Porque no es algo externo.
Es interno.
Es la distancia
entre lo que sos hoy…
y lo que seguís sosteniendo.
Y cuanto más tiempo la ignorás,
más pesa.
Más te desconecta.
Más te agota.
Hasta que llega un punto
en el que no se trata de mejorar lo que tenés…
sino de aceptar
que hay algo que ya no podés seguir siendo.
No estás mal…
estás sosteniendo una vida que ya no sos.
Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)
– «Hay días en los que todo parece estar bien… pero algo no cierra»
– «No estás vacío… estás desconectado»
– «Las identidades que abandonamos»

3 comentarios sobre “No estás viviendo mal… estás viviendo una vida que ya no sos”