Hay una parte tuya que todavía no fue elegida

No estás esperando a alguien… estás esperando que alguien haga lo que nunca hicieron con vos

Hay una parte de vos…
que no creció del todo.

No porque no haya podido.
No porque le haya faltado fuerza o tiempo.

Sino porque quedó detenida en un punto preciso,
en un instante que no se cerró,
en una escena que no terminó de completarse.

Una parte que no siguió avanzando,
porque se quedó esperando.

Esperando ser vista sin tener que explicarse.
Esperando ser elegida sin tener que esforzarse.
Esperando que alguien, por una vez, no dude, no se aleje, no desaparezca.

Y aunque el resto de vos siguió,
aunque aprendiste, cambiaste, entendiste,
aunque construiste una versión más consciente, más fuerte, más ordenada…

esa parte sigue ahí.

No siempre se muestra.
No siempre habla.
Pero interviene.

Se filtra en lo que sentís.
En lo que tolerás.
En lo que insistís incluso cuando ya sabés.

Porque no reaccionás solo desde lo que sos hoy.

Reaccionás también desde lo que quedó pendiente.

Desde esa necesidad antigua, persistente,
de que esta vez sí funcione,
de que esta vez sí te elijan,
de que esta vez no tengas que adaptarte para quedarte.

Y entonces te quedás.

Un poco más de lo que querías.
Un poco más de lo que sabías que te hacía bien.
Un poco más de lo que podías sostener.

Justificando.
Entendiendo.
Explicando lo inexplicable.

Como si en ese intento hubiera algo más que el vínculo en sí.

Como si no se tratara solo del otro,
sino de algo mucho más profundo:
la posibilidad de reparar lo que una vez no se dio.

Pero no es el otro.

Nunca es del todo el otro.

Es esa parte tuya que sigue esperando en el mismo lugar,
con la misma pregunta,
con la misma herida abierta,
con la misma ilusión intacta.

Y cuanto más la ignorás,
más se repite.

En otros rostros.
En otras historias.
En otros finales que se parecen demasiado.

Porque lo que no se mira…
no se transforma.

Se repite.

Se desplaza.
Se disfraza.
Pero sigue operando desde lo más profundo,
incluso cuando creés que ya lo superaste.

Y tal vez no se trate de dejar de buscar.
Ni de volverte indiferente.
Ni de cerrar todo de golpe.

Tal vez se trate de algo más difícil…
y más honesto.

De volver a ese lugar interno
donde una parte tuya todavía espera.

No para revivirlo,
no para explicarlo,
no para justificarlo.

Sino para reconocerlo.

Para mirarlo sin apuro.
Sin exigencia.
Sin la necesidad de que alguien más lo complete.

Porque hay algo que, tarde o temprano, se vuelve evidente:

mientras esa parte siga esperando ser elegida afuera…
vas a seguir sintiendo que falta algo, incluso cuando todo parece estar.

Y no…
no es debilidad.

Es memoria emocional que todavía no encontró descanso.

No estás esperando a alguien…
estás esperando que algo dentro tuyo deje de doler.

Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)


Si esto te tocó… no es casualidad.
Hay partes tuyas que todavía están pidiendo ser vistas.

– «No todo lo que sentís … es por lo que está pasando ahora»

«No estas pensando mucho, estás evitando sentir»

– «El desgaste silencioso de no coincidir con vos»

Un comentario sobre “Hay una parte tuya que todavía no fue elegida

Deja un comentario