No es que no tengas ganas… es que hay algo que te está pesando más de lo que decís

Hay días en los que no falta energía…
falta liviandad.


No es que no tengas ganas.

Eso es lo que te decís.

Que estás cansado,
que necesitás descansar,
que ya se te va a pasar.

Pero no es solo eso.

Porque hay días en los que el cuerpo responde,
en los que podrías hacer las cosas,
en los que, en teoría, nada te lo impide…

y sin embargo, todo pesa un poco más.

Como si hubiera algo invisible
que se hubiera acumulado sin darte cuenta.

No en un momento puntual.
No por algo específico.

Sino en pequeñas cosas.

En lo que callaste.
En lo que sostuviste.
En lo que fuiste dejando pasar para no incomodar.

Y eso queda.

No como un recuerdo claro,
sino como una sensación.

Una especie de fondo que no se apaga del todo.

Y entonces lo confundís.

Lo llamás falta de ganas,
falta de motivación,
falta de energía.

Pero no siempre es eso.

A veces es peso.

Peso de lo no dicho.
Peso de lo no resuelto.
Peso de todo lo que venís cargando sin registrarlo del todo.

Y ese peso no se va descansando.

Se va mirando.

Se va nombrando.

Se va dejando de sostener.


No siempre te faltan ganas…
a veces te sobra peso.


 Si esto te resonó, también podés leer:


Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

4 comentarios sobre “No es que no tengas ganas… es que hay algo que te está pesando más de lo que decís

  1. «No siempre te faltan ganas…
    a veces te sobra peso.»….

    I wish we could shed the excess from our souls, just as we shed excess when flying in a hot air balloon. Thank you, Love, nia

Deja un comentario