No todo lo que te pesa se ve…
pero igual está.

No estás mal.
Eso es lo que intentás decirte.
Que no es para tanto,
que ya va a pasar,
que todo está dentro de lo normal.
Y en parte es cierto.
Porque seguís funcionando.
Seguís haciendo.
Seguís estando.
Pero hay algo más.
Algo que no se ve.
Algo que no se dice del todo.
Todo eso que venís sosteniendo en silencio.
Lo que no explicás.
Lo que no compartís.
Lo que no terminás de procesar.
Y eso se acumula.
No como un problema claro,
sino como una sensación.
Una presión constante
que no alcanza a romperte…
pero tampoco te deja en paz.
Y entonces lo minimizás.
Lo volvés cotidiano.
Lo integrás a tu forma de estar.
Hasta que deja de parecer extraño.
Pero no deja de pesar.
Porque no todo lo que llevás
es liviano.
Y no todo lo que ocultás
desaparece.
Algunas cosas se quedan.
Y cuanto más las sostenés sin mirarlas…
más lugar ocupan.
No siempre estás mal…
a veces solo estás sosteniendo demasiado.
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Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

Igualmente. Un abrazo grandote 😘😘😘 Gracias por compartir tu talento.
Es muy cierto lo que contás en tus versos y te lo digo por experiencia, porque soy cuidadora de personas con Alzheimer…
Ufff.
Yo trabajé un tiempo como acompañante terapéutico, me dedicaba más que nada a chicos con autismo.
Te mando un gran abrazo! Gracias por comentar.
Hay algo más.
Algo que no se ve.
Algo que no se dice del todo.