No todo lo que te duele se puede decir
Hay dolores que no se explican…
pero se sienten con una intensidad que no necesita palabras.
Hay dolores que no se explican…
pero se sienten con una intensidad que no necesita palabras.
Hay un cansancio que no se duerme.
Es el de todo lo que sentís… y no estás diciendo.
A veces no duele lo que pasó…
duele lo que entendés cuando ya no podés negarlo.
No es que no puedas…
es que hay partes tuyas que ya no quieren seguir en lo mismo.
No todo lo que sentís necesita resolverse.
Hay cosas que solo necesitan tiempo para transformarse en algo que todavía no entendés.
Hay momentos en los que la vida no cambia…
pero tu forma de habitarla ya no puede ser la misma.
No todo lo que sentís puede explicarse.
Pero hay sensaciones que, aunque no tengan nombre… igual pesan.
No todo lo que incomoda es un problema.
A veces, lo que pasa… es que estás sintiendo la vida con más profundidad de la que estabas acostumbrado.
Hay días en los que no pasa nada, pero todo pesa. No es tristeza ni cansancio evidente: es la experiencia de estar demasiado presente en tu propia existencia. A veces no estás mal… solo estás sintiendo más de lo que podés explicar.
Leer más Hay días en los que existir pesa más de lo habitual