No era tristeza: era la incomodidad de empezar a ver

No era tristeza.
Era darte cuenta.

Hay una forma de ver que no llega de golpe.

No irrumpe como una certeza.
No se presenta con claridad.

Se insinúa.

Aparece en pequeños desajustes,
en incomodidades que no sabés explicar del todo,
pero que ya no desaparecen como antes.

Y al principio dudás.

Porque no hay una escena precisa.
No hay un hecho que justifique lo que sentís.

Todo, en apariencia, sigue igual.

Pero algo en vos ya no lo vive igual.

Hay una distancia nueva.
Un silencio distinto.
Una sensación leve, pero persistente,
de que algo dejó de coincidir.

Y eso alcanza.

Alcanza para que lo que antes tolerabas sin conflicto
empiece a pesarte.

No como una carga evidente,
sino como una incomodidad que no se deja ignorar.

Y ahí es donde cambia el eje.

Porque ya no es tristeza lo que te atraviesa.

Es conciencia.

Es darte cuenta de cosas que antes podías evitar.
De dinámicas que sostenías sin ver.
De versiones de vos que ya no encajan con lo que empezás a percibir.

Y eso desordena.

No porque haya algo mal,
sino porque ya no podés volver a habitar lo mismo con la misma inocencia.

Ver tiene un costo.

No el de sufrir más,
sino el de no poder mentirte igual.

Y en ese punto, incómodo, inestable, profundamente real,
aparece algo que no siempre se reconoce de inmediato:

una forma más honesta de estar en tu propia vida.

Aunque todavía no sepas bien cómo sostenerla.

Porque a veces no estás triste.

A veces estás viendo.

Y eso,
aunque incomode…
también es el inicio de algo más verdadero.

Ramiro M. Castro (Amor Entre Estrellas)

Si esto te resonó, probablemente ya estés en ese punto donde algo cambió, aunque todavía no tenga nombre.

Podés seguir explorando eso acá:

👉 No era tristeza, era el peso de estar vivo
👉 Hay días en los que existir pesa más de lo habitual

👉 Hay momentos en los que ya no encajas donde antes sí

¿Te pasó alguna vez esto de sentir que no estabas triste… sino viendo algo distinto?
Te leo.

Si estos textos te ayudan a poner en palabras lo que a veces no se puede explicar, podés suscribirte al blog.

Cada vez que publique algo nuevo, te va a llegar directo.

Deja un comentario