No es que no te pase nada… es que dejaste de sentirlo como antes

Hay cosas que no desaparecen…
solo dejan de sentirse igual.


No es que no te pase nada.

Eso es lo que parece desde afuera.

Que estás tranquilo,
que todo está en orden,
que ya no hay nada que te mueva demasiado.

Pero no es ausencia.

Es otra cosa.

Es una forma distinta de sentir.

Más baja.
Más plana.
Más difícil de identificar.

Porque hay momentos en los que no dejás de sentir…

dejás de sentir como antes.

Lo que te importaba ya no te atraviesa igual.
Lo que te dolía ya no te rompe.
Lo que te entusiasmaba ya no te empuja.

Y eso confunde.

Porque no es dolor.
Pero tampoco es bienestar.

Es una especie de distancia interna.

Como si algo en vos se hubiera corrido un poco
para no seguir sintiendo con la misma intensidad.

Y en parte, es defensa.

Porque no siempre se puede sostener todo lo que uno siente.

Entonces bajás.

Te acomodás.
Te regulás.
Te protegés.

Pero esa protección tiene un costo.

Te aleja.

No de los demás…
de vos.

Porque cuando dejás de sentir como antes,
también dejás de conectarte igual.

Y ahí aparece ese vacío raro.

No el que duele fuerte.

El que incomoda en silencio.

El que no tiene forma clara
pero tampoco se va.

Y lo más difícil es que no sabés si eso es estar mejor…
o simplemente estar menos.


No es que no te pase nada…
es que ya no te pasa como antes.


Si te gustó, tal vez también pueda interesarte:

No es que no te valoren… es que estás donde no te están viendo

No estás mal… estás cargando más de lo que mostrás

6 cosas que no son cansancio… aunque lo parezcan


Ramiro M. Castro (AmorEntreEstrellas)

4 comentarios sobre “No es que no te pase nada… es que dejaste de sentirlo como antes

  1. «Porque cuando dejás de sentir como antes,
    también dejás de conectarte igual.»
    Dear Psychologist, Thank you, I try to understand this,deeply hits. Love, nia

Deja un comentario