La verdad que evitás no se disuelve
Hay verdades que no duelen porque no sabés…
duelen porque ya no podés seguir ignorándolas.
Hay verdades que no duelen porque no sabés…
duelen porque ya no podés seguir ignorándolas.
Te estás diciendo que “no pasa nada”…
pero en el fondo sabés que sí.
Hay cambios que no se ven…
pero hacen imposible que vuelvas a ser quien eras.
Hay verdades que no irrumpen: se filtran en silencio, como una incomodidad persistente que no se deja ignorar. No duelen por lo que falta, sino por lo que ya sabés… y seguís evitando. Porque a veces, el verdadero conflicto no es no entender, sino no querer aceptar.
Leer más La verdad que ya sabías (pero elegiste no mirar)No todo lo que incomoda es un problema.
A veces, lo que pasa… es que estás sintiendo la vida con más profundidad de la que estabas acostumbrado.